Transcurría mayo de 1957, cuando, Teodola Sánchez, movida por el Espíritu Santo, abrió las puertas de su vivienda en la 10ª. Calle 12-22, zona 7, Colonia Castillo Lara, para levantar un campo de las Asambleas de Dios Central, y predicar el evangelio de Jesucristo. Con entusiasmo y devoción, familias vecinas se unieron a este esfuerzo. Alabanza, predica y oración, generaron bendición y crecimiento al grupo que, en poco tiempo, se descubrió numeroso, necesitando ampliar su espacio.
La situación quedó resuelta con el traslado del campo a una bodega rentada en el mismo sector, la cual fue bautizada con el nombre de Asamblea de Dios Mispa, pastoreada por Carlos Abel Enríquez. La congregación continúo creciendo. Surgió entonces el sueño de construir un templo. Oración, esfuerzo y ofrendas permitieron concretar la compra de un terreno en la 9ª. Calle 11-15 zona 7, Colonia Quinta Samayoa, donde actualmente se ubica la parte posterior del salón principal del templo.
Para 1959, mientras arrancaba la construcción del templo, el pastor Enríquez fue trasladado a otra obra, siendo sustituida por Esmundo Solares. El nombre de la iglesia también cambio al de Asamblea de Dios Lirio de los Valles.
A mediados de 1960, el pastor Solares fue sustituido por Gustavo Corado Samayoa, quien dirigió la iglesia hasta 1972, cuando fue a ocupar el cargo de Secretario General del Comité Ejecutivo de las Asambleas de Dios (en Guatemala). En su lugar llego el Pastor Susano Muñoz Morales para pastorear.
Al lado del templo, se ubicaba un terreno donde se guardaba chatarra (desechos de metal), los propietarios se negaban a venderlo, pero oración y persistencia pudieron más, y el 5 de mayo de 1985, un desfile por las calles del sector, anuncio la ampliación del templo y la construcción del Liceo Cristiano Luz y Vida, el mismo funciona en la actualidad y también alberga al Instituto Bíblico Descentralizado de las Asambleas de Dios en su plan sabatino.
En 1986 el pastor Muñoz dejó la congregación; vinieron dos años de espera y lucha, hasta 1988, cuando se nombro al Licenciado Arnulfo Arenales Azurdia, quien pastorea la iglesia hasta el día de hoy.
Después de 51 años nuestra amada Iglesia sigue creciendo y fortaleciéndose en el Poder del Espíritu Santo, y preparándose para el glorioso encuentro con nuestro Señor Jesucristo.